Pues ya estamos cubiertos por un precioso manto blanco.
Lo hemos pasado genial en la hora del recreo, hemos sido pocos los valientes pero el día lo merecía ,vivimos en un pueblo de montaña y disfrutamos haciendo cosas al aire libre , lo importante , no quedarse fríos al terminar . Y por eso hemos puesto rápidamente los guantes en los radiadores.

